ENTREVISTA EN PROFUNDIDAD

Michaella Navarro, Licenciada en Comunicación, modelo y creadora de contenido y actualmente, es la Miss Mundo Concón 2026.
MISS MUNDO CONCÓN: LA DIVERSIDAD TAMBIÉN ES PARTE DE CHILE
"Mi intención de participar nació en un momento de mi vida en el que me sentía bastante perdida y no entendía muy bien cuál era el sentido que tenía que darle, cuál era mi misión o qué podía hacer con todo lo que había vivido. "
Son las palabras de la reciente ganadora del concurso Miss Universo Concón, Chile. Michaella Navarro es afrochilena y tiene 24 años.
"Desde niña muchas veces sentí que era diferente y que no encajaba en ciertos moldes de lo que la sociedad esperaba de mí. Con el tiempo entendí que justamente eso que alguna vez me hizo sentir diferente podía convertirse en mi mayor fortaleza."
¿Desde dónde nació tu intención por participar en este concurso?
R: Cuando me hablaron del concurso y de la posibilidad de participar, me hicieron entender que mi historia de vida, incluso aquellas experiencias que durante mi infancia fueron difíciles, podían tener un propósito y podían ayudar a otras personas. Algo que nunca jamás creí posible. Nunca vi desde mi mirada que mi historia podía ser importante.
¿Cuál es tu visión del mundo?
R: Mi visión del mundo parte de entender que todos somos personas con historias, experiencias y realidades diferentes. Creo que muchas veces miramos el mundo desde nuestra propia experiencia y asumimos que lo que nosotros conocemos o vivimos representa la realidad de todos, cuando en verdad existe una diversidad enorme de formas de pensar, de vivir, de amar, de creer y también de verse a uno mismo.
Creo que el mundo todavía tiene muchas barreras construidas a partir de prejuicios, estereotipos y miedo a lo que es diferente. Y muchas veces esas diferencias, en lugar de ser vistas como algo que nos enriquece, terminan siendo utilizadas para excluir o para hacer sentir a alguien que no pertenece.
Por eso creo que necesitamos una sociedad con más empatía y con mayor disposición a escuchar. No necesariamente tenemos que pensar todos igual, pero sí podemos aprender a respetarnos y a entender que nuestra propia realidad no es la única que existe.
También creo que cada persona tiene la posibilidad de generar un cambio desde el lugar que ocupa. A veces pensamos que para transformar algo necesitamos hacer grandes cosas, pero también podemos hacerlo desde la forma en que tratamos a los demás, desde las conversaciones que tenemos y desde el ejemplo que damos.
Para mí, el mundo debería avanzar hacia un lugar donde nuestras diferencias no determinen cuánto valemos ni cuánto merecemos pertenecer, sino que sean parte de aquello que nos hace únicos.
¿Cuál es tu visión sobre la sociedad en Chile?
R: Creo que Chile es un país que ha avanzado muchísimo en distintos aspectos, pero todavía tenemos conversaciones pendientes. Los chilenos solemos tener mucha resistencia y resquemor a lo diferente. Nos cuesta muchísimo adaptarnos. Pero somos una sociedad mucho más diversa de lo que a veces queremos reconocer, y creo que nos falta aprender a convivir con esa diversidad sin cuestionar constantemente quién pertenece y quién no.
Ahí entendí algo que para mí fue muy importante: que las cosas que nos pasan no siempre podemos elegirlas, pero sí podemos decidir qué hacemos con ellas. A una persona le pueden pasar muchas cosas, algunas muy dolorosas, pero lo importante es cómo las enfrenta, cómo las transforma y cómo utiliza aquello que vivió para poder aportar y ayudar a alguien más.
"Nunca fue solo ganar la corona, sino utilizar esta plataforma para representar a personas que quizás alguna vez también han sentido renegados, discriminados o que no han tenido un lugar en el mundo al cual pertenecer y demostrar que no tenemos que cambiar quiénes somos para sentirnos parte."
También creo que hay algo muy bonito en nuestra sociedad: cuando nos damos la oportunidad de escucharnos, podemos generar cambios reales. Y creo que las nuevas generaciones tienen un rol muy importante en construir un Chile donde nadie tenga que demostrar que merece pertenecer.
Al ser afrodescendiente, ¿crees que existen problemáticas sobre la comunidad como el racismo y la xenofobia? ¿Cuáles? ¿Por qué crees que suceden y cómo se pueden afrontar?
R: Sí, creo que existen, y en mi caso lo he podido experimentar personalmente. Muchas veces he recibido comentarios cuestionando mi apariencia, mi origen o incluso mi identidad chilena simplemente por ser afrodescendiente.
Creo que parte del problema nace del desconocimiento. Existe una idea muy limitada de cómo “debería” verse una persona chilena, y cuando alguien no encaja en esa imagen, inmediatamente se cuestiona su pertenencia. También creo que es importante diferenciar racismo y xenofobia: la xenofobia tiene relación con el rechazo hacia personas extranjeras, mientras que el racismo se relaciona con la discriminación basada en características raciales o étnicas. Pueden cruzarse, pero no son lo mismo.
Lo afrontamos con educación, representación y conversación. Necesitamos conocer nuestra propia diversidad, enseñar que el mestizaje es parte de la historia de Chile y de Latinoamérica, y entender que ser chileno no tiene un solo rostro. Para mí, representar también significa abrir esa conversación.
¿Algún mensaje para la sociedad?
Les diría que no tengan miedo de ser diferentes. Muchas veces pasamos demasiado tiempo intentando encajar en lugares donde sentimos que tenemos que esconder una parte de nosotros para ser aceptados. Y yo aprendí que no hay nada más poderoso que dejar de intentar encajar y comenzar a ser uno mismo.
Mi mensaje es que aprendamos a mirar al otro con más empatía, a cuestionar nuestros propios prejuicios y a entender que la diversidad también es parte de Chile. Porque nadie debería tener que demostrar que pertenece al lugar que siente como su hogar.

.png)